
“No me importa cuánto tiempo tenga que dedicarle ni las cosas que tenga que resignar. Lo único que me importa es que mi padre se sienta acompañado y bien atendido. Es mi forma de devolverle todo el cariño que me dio desde que me trajo a la vida”. Puede haber sido Juana, Concepción o Maribel, o cualquiera de las tres. ¿Se habrán preguntado qué significa ser una persona cuidadora?
Dispuestas a dar todo, las personas cuidadoras suelen reflexionar muy poco sobre los cambios que puede suponer en su vida el involucrarse en los cuidados y atenciones a un familiar dependiente. En la mayoría de los casos no hay demasiado tiempo para pensar, porque la necesidad repentina de atender a un familiar cuya estado de salud empeora rápidamente o sufre algún accidente requiere actuar de inmediato. Y si existe ese tiempo para reflexionar, lo primero que se piensa es que los cuidados hacia la persona querida no van a tener una duración demasiado larga o que las necesidades de esa persona pueden estar perfectamente cubiertas por nosotros.
Puede que a veces sea así, pero en la mayoría de los casos esos cuidados se prolongan en el tiempo más allá de lo previsto y el grado de dependencia aumenta, y con ello crecen el tipo de cuidados, el tiempo, la energía y el esfuerzo que requiere la atención. Por eso, el hecho de hacerse algunas preguntas puede ayudar a la persona cuidadora a afrontar esa tarea con un mayor grado de conciencia. ¿Qué habilidades prácticas necesito para atender a mi familiar? ¿Cuánto tiempo al día me demandará? ¿Quién me apoyará? ¿Seré capaz de soportar ver a mi familiar en ese estado de salud? ¿Cómo repercutirá en mi estado de ánimo y en mi salud? En resumen: ¿Qué significa ser una persona cuidadora?







Comentarios
5 comentarios | Escribe un comentario
Siempre nos podemos preguntar si tendremos fuerza para hacer lo que vemos o escuchamos que otras personas hacen por los demás o su seres queridos. Por ello es muy importante las preguntas del artículo,porque cada persona tiene un gran pozo guardado para sacar el agua que la vida le pide y tan profundo como los sentimientos.
Escrito por María el 16 de Julio de 2009Cuando se presentó esa necesidad en mi casa, yo asumí esos cuidados con gusto, no siento que ahora tenga menos tiempo para hacer otras cosas. Mi madre necesita cierta ayuda, pero no me roba tiempo ya que hay cosas que puede hacer ella misma y además así se lo transmito.
Escrito por Rosa el 17 de Julio de 2009No se con que problemas se encuentran otras personas, pero yo afortunadamente no los sufro
Un saludo
Tengo dos amigas que están de cuidadoras principales de sus madres, ya que ambas son viudas y con mas de ochenta años, y ambas amigas viven en una dualidad constante entre su vida personal y profesional, aunque tienen ayudas y buena economía.
Escrito por María el 23 de Julio de 2009Tienen mas hermanos y hermanas,pero fueron ellas las que dieron un paso adelante en la toma de decisiones sobre los cuidados de sus madres. Siempre hay “angelitas” en las familias.
El grado de dependencia familiar o personal es directamente proporcinal al tiempo de dedicación y por tanto de necesidades de ayudas.Hay que prepararse desde la juventud ante el hecho natural del envejecimiento y/o dependencia.
Escrito por Maria el 06 de Agosto de 2009creo que además el resto de la familia que no cuida de forma habitual a esa persona dependiente, debe implicarse en alguna medida para que si en algún momento lo requiere el cuidador pueda tener una ayuda o un descanso
Escrito por María el 13 de Agosto de 2009