“Son las diez, o tal vez más” pues mi reloj se ha parado, como se pararían los vuestros en ese momento. Es la hora de ellos, la hora en que los jóvenes discapacitados de la Fundación Apai se capacitan y se visten con las galas de la enseñanza que van a impartir. A esa hora o tal vez más, llegan a nuestra sede diariamente los autocares que llevan desde los diferentes colegios de la Comunidad de Madrid, a nuestra fábrica de papel, a los jóvenes capacitados que asistirán, ¡Oh maravilla!, a la docencia que les impartirán los otros jóvenes diferentes a ellos, diferentes en suma o diferentes en resta si quieres. Con tanta diferencia llegas a confundirte y simplificas para ver a todos iguales y, únicamente, y sin maravilla alguna, a unos muchachos que explican y enseñan a otros muchachos, la manera en como se fabrica el papel artesanal, de la misma manera que lo fabricaban los chinos o los árabes que como intermediarios nos lo dejaron en Occidente a través de España.
Atienden unos a las explicaciones y bajo las indicaciones de los otros, meten ellos las manos en la tina, sacando la formeta llena de pulpa de celulosa bien batida, voltean la formeta sobre el fieltro que está en la mesa y aparece la hoja, que una vez prensada se colgará a secar una a una. Será el famoso papel de barba, tan escaso ahora y tan querido de dibujantes y grabadores. Si acaso no sale bien a la primera nuestros jóvenes les indican pacientes sobre su error que ellos aceptan curiosos.
Los relojes en ese tiempo se han parado y unos jóvenes y otros jóvenes se han enseñado las cosas que son normales.
Son las doce o tal vez más cuando la clase termina y unos con asombro y todos contentos vuelven al funcionamiento de la hora de cualquier reloj. Ha terminado el Aula Didáctica que imparten todos los días nuestros jóvenes discapacitados de la Fundación Apai.







Comentarios
2 comentarios | Escribe un comentario
Tengo la experiencia de haber oido de boca de uno de los profesores que han asistido a estas clases,lo interesante que ha resultado la visita para sus alumnos.Muchos asisten con la idea de que nada que venga de un colectivo de disminuidos fisicos o psiquicos les puede aportar nada que no sepan ya, pero en cambio se enriquecen y rompen las barreras de la “normalidad”.La aportación y el sentimiento de utilidad ha sido mutuo.
Escrito por Unfande APAI el 23 de Julio de 2009Sois los mejores.Animo
Desde nuestro proyecto a favor de la inclusión social queríamos daros la enhorabuena por la amenidad y utilidad de vuestro blog y enviaros mucho ánimo para que continuéis con vuestra labor.
Aprovechamos para invitaros a participar en nuestro concurso “integrACTÚA con arte” a través de alguna foto, cuento, relato… y que compartáis así con nosotros vuestras experiencias por la inclusión.
Un saludo!
Escrito por integrACTÚA a favor de la inclusión social el 27 de Agosto de 2009