Médicos del Mundo

La esquina que nadie quiere ver

Hola. Esta es la historia de Daniela. Una chica inmigrante que vino a España a progresar pero no se imaginó que para hacerlo tendría que ejercer prostitución callejera. Pero el destino le reservó un porvenir muy bonito y también algo amargo.

Ella conoció muchos chicos. Unos buenos y con las ideas centradas y otros “salidos” y locos…Pero al final conoció a Frank, un español, 23 años mayor que ella, pero que desde el principio le demosotró que iba por lo bueno y sano, y sin nada a cambio le hizo “los papeles”. Y para que vean que la edad no importa, ella al final, convivió con él.

Al principio, como siempre, él, bueno, atento, detallista, pero al pasar el tiempo, todo cambió. Se centró sólo en su profesión y Daniela echaba mucho de menos el cariño de los chicos y eso que ella quería mucho a Frank. Bueno, total, que ella le plantó cara a la situación y le dijo a Frank que la atendiera un poquito al menos y Frank, aceptó. Pero después del tiempo, ocurrió lo mismo. Él se concentró solo en su profesión y la pobre Daniela ya no podía más. Una noche hizo sus maletas y se fue de aquel “hogar”, entre comillas, que tuvo con Frank.

Él la buscó, pero ya era demasiado tarde. Daniela ya no le quería, sólo lo consideraba como su bonito recuerdo en su paso por España.

Al fín, Daniela conoció otro chico en la “oficina” y se fue a vivir con él. Pero este tío al principioo le dijo que de la calle “na nai”, pero en tres meses, con el cuento de la crísis, ella volvió al trabajo más antiguo del mundo. Y ahí sigue ella tan guapa y pensando que si hubiera aguantado un poco más a Frank, no hubiera vuelto a la calle. Pero el amor no lo puede todo. A veces es la última gota del amor el que colma el vaso.

Patsy Martínez




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