¡Mensajito de Rosa!
Me cuenta que sus vacaciones se alargan, que hace calor, que da largos paseos por la playa y que extraña nuestras conversaciones… El día no puede empezar mejor… Mi amor secreto por Rosa no tiene una explicación racional; su justificación hay que encontrarla en lo mágico, que es una forma poética de referirse a las emociones. Cuando hablamos, sus palabras y las mías armonizan en un ritmo musical; al mismo tiempo, nuestros cuerpos ejecutan una danza gestual apenas perceptible…; nuestras emociones se sincronizan y establecen un contacto invisible pero más intenso que si nos rozáramos las manos. Y esto que nos sucede a Rosa y a mí, con frecuencia nos sucede a todos. Pasamos la vida bailando una danza de emociones…. Más tarde volveré sobre este asunto.