Vaya frío… y que día desapacible el de hoy. Pero bueno, la lluvia ha hecho que hoy estemos en casa, charlando tranquilamente, contándonos nuestras cosas. Y aunque ahora todo es genial, no siempre fue así… Cuando comenzó nuestra relación, la de Nati y la mía…, hace ya algunos años, ambas éramos inexpertas. Nati estaba sola, acababa de quedarse viuda y nunca había sentido la soledad… Yo, tenía muchas ganas de ayudar. Al principio fue todo bien. Nati se acostumbró a mí… y yo estaba contenta de ayudarla. Las cosas se complicaron cuando Nati empezó llamarme constantemente para todo. Yo necesitaba un poco de espacio y cuando no podía ir me sentía culpable… Y es que en SOLIDARIOS ya nos contaron que ser voluntaria es una cosa más dentro tus actividades, pero yo no quería creer que ese fuera un riesgo… Pero, ocurrió… “enganche emocional”. Gracias a la organización conseguimos que nuestra relación se normalizara y hoy todo va fenomenal y entendemos y respetamos los espacios de cada una.